La Santa Cena es un momento sagrado donde recordamos el sacrificio de nuestro Señor Jesucristo, renovamos nuestro compromiso con Él y fortalecemos nuestra comunión como iglesia. A través del pan y el vino, representamos su cuerpo y su sangre, entregados por amor para darnos vida y salvación.
Como Misión Evangélica Wesleyana, entendemos que este acto no es solo un símbolo, sino una oportunidad de examinarnos, reconciliarnos con Dios y vivir en santidad, recordando el inmenso amor que nos une como cuerpo de Cristo.
“Y tomando el pan, dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.”
Lucas 22:19 (RVR1960)



